Visita Okayama: la primera ciudad UNESCO de Literatura de Japón

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Cuando pensamos en Japón, usualmente pensamos en que debemos visitar Tokio y Kioto. Pero lo interesante para aquellos que amamos la literatura es que la ciudad japonesa que tiene el título oficial de la UNESCO y es reconocida como una ciudad literaria es un lugar que no es tan turístico: Okayama. Esta ciudad se encuentra en la región de Chugoku, al oeste de Honshu. Y lo interesante de todo es que su candidatura a este reconocimiento no se basó en un solo autor consagrado, sino en un cuento infantil que probablemente ya conozcas.

¿Momotaro, un niño que nació de un durazno?

La leyenda de Momotaro, un niño que nace dentro de un durazno gigante, es criado por una pareja de ancianos que, cuando crece, se va a una isla a enfrentar demonios junto a un perro, un mono y un faisán.  Este es un cuento folclórico conocido en todo Japón.

Su origen exacto aún se discute entre los académicos, pero esta ciudad lo adoptó como suyo hace ya un tiempo; en la ciudad hay una estatua de Momotaro y sus compañeras a la entrada de la estación de Okayama, y dos santuarios: Kibitsu y Kibitsuhiko. Que están dedicados al príncipe legendario en el que se basa el personaje y a un dulce regional, el kibi dango, que es el que Momotaro reparte a sus compañeros de viaje en la leyenda.

Un premio que promueve la escritura creativa en Japón

El segundo pilar de esta candidatura de Okayama es el autor Joji Tsubota, que nació en esta ciudad y es uno de los autores más importantes de la literatura infantil japonesa. En su honor, la ciudad ha entregado un premio literario que promueve la escritura creativa por más de 40 años y organiza además el Festival de Literatura de Okayama, que ocurre entre otoño y primavera.

Esta ciudad de alguna forma u otra busca formar lectores desde la infancia, lo cuál amo con todo mi ser.

Okayama siguió produciendo autores que han tenido proyección internacional como Yoko Ogawa, quien es autora de La fórmula preferida del profesor y Hotel Iris, y también Seishi Yokomizo, quien fue uno de los grandes escritores de misterio en Japón del siglo XX.

Ahora, ¿qué lugares no te puedes perder en tu visita a Okayama?

Castillo de Okayama

  1. La estatua de Momotaro, en la estación de Okayama. Es el obvio punto de partida, pues aquí encontrarás la estatua del niño durazno y sus tres compañeros (el perro, el mono y el faisán); estos reciben a quien llega en tren. Es gratis y está literalmente a la salida del tren.

  2. ​Santuarios Kitbitsu y Kibitsuhiko. Dedicados al príncipe legendario en el que está inspirado el personaje de Momotaro. Están a las afueras del centro y conectados por un sendero de unos 30 minutos caminando entre ambos. Lo cual es una buena excusa para combinar templo y caminata.

  3. Museo Literatura de Kibju:de Es un museo privado, abierto desde 1966, que reúne manuscritos, primeras ediciones de libros y algunos objetos personales de novelistas, poetas y haijin (poetas de haiku) vinculados históricamente a la región de Hibji, el nombre antiguo de la zona de Okayama.

  4. El Jardín Kōraku-en es considerado como uno de los tres jardines más hermosos de Japón, junto al Kenroku-en de Kanazawa y el Kairaku-en de Mito. Está al lado del Castillo de Okayama (apodado "castillo cuervo" por su color negro), así que se pueden visitar juntos sin problema.

  5. Más allá del dato curioso de que la ciudad tiene bibliotecarios en casi el 100% de sus escuelas públicas (contra un promedio nacional del 70%), la Biblioteca Municipal de Okayama es un buen lugar para sentir más de cerca esa relación tan particular que tiene la ciudad con la lectura.

Dónde quedarte en Okayama

En Okayama tal vez no encuentres la historia de escritores ganadores de un Nobel ni la ruta de un autor de renombre, pero sí vas a encontrar una ciudad que ha decidido construir su identidad cultural alrededor de la lectura, empezando por ese cuento que probablemente le leyeron a cualquier niño japonés antes de irse a dormir.

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